
Por Manuel Navarro
Diario La Razón
Pennsylvania
Julio 2008
A la gran mayoría a los que nos apasiona el fútbol, siempre nos simpatizó el fútbol practicado por los pentacampeones mundiales, Brasil.
Era nuestro equipo alternativo, si nuestro país no participaba o quedaba eliminado antes de las finales en una Copa de Mundo (claro, salvó que sea usted amigo lector, oriundo de la Argentina, archirrival de los verdeamarehla)
No ví jugar a la selección campeona del mundo en México 70. Uno de los últimos equipos que hizo prevalecer el "jogo bonito" sobre las tácticas anti-fútbol, en la que se especializó otro grande del fútbol mundial, Italia.
El Brasil del 70 se dio el lujo de formar con cinco jugadores, que en sus respectivos equipos profesionales, se desempeñaban en la misma función de "10". Pelé, Tostao, Gerson, Rivelinho y Jairzinho, se complementaron de tal forma que se convirtieron en una máquina de buen juego y goles.
Muchos que nacieron en ese 1970, llevan por nombre a alguno de estos montruos del fútbol brasileño.
La primera gran selección brasileña de la que puedo dar fe de su juego, fue la que participó en el Mundial de España 82. Era mi favorita: Junior, Leandro, Oscar, Falao, Toninho Cerezo, Zico, Sócrates....¡Qué equipo! Lástima no tenían un buen arquero, Waldir Peres, era el claro testimonio de una de las más grandes deficiencias históricas. Esta gran selección cayó ante italia 3:2, en un partido vibrante, donde los italianos piloteados por un inspirado, Paolo Rossi, aprovecharon cada error de Brasil, para marcar los goles de la victoria.
Ninguna otra selección de Brasil, volvió a emocionar y a eregirse como la gran favorita, ni las selecciones campeonas de 1994, ni la del 2002.
Para el 2006 en cambio, Brasil volvía a llegar como el gran candidato, con Ronaldo, Ronaldinho, Adriano, Roberto Carlos y Robinho, como figuras estelares.Brasil volvió a defraudar.
Luego del Mundial de Alemania 2006, Carlos Caetano Bledorn Verri, "Dunga", se hizo cargo del seleccionado de Brasil. Dunga, por mucho tiempo capitán del Scrath, campeón en Estados Unidos 94. Como jugador nunca se caracterizó por un fútbol elegante, era el equilibrio perfecto para los habilidosos. Marcaba, mordía y empujaba a su equipo. Era el jugador táctico dentro del campo de juego. Eso mismo lo esta transmitiendo al seleccionado que ahora él dirige. En la Copa América 2007, venció a la favorita Argentina, con un planteamiento táctico muy lejano a las raíces que siempre practicó Brasil: siempre atacar, ahora espera y contragolpear.
En las eliminatorias a Sudáfrica 2010, Brasil ya no asusta, dejó de ser el "cuco" de América, el invencible. En sus últimos jugos, perdió por primera vez en su historia ante Venezuela, en un amistoso, con Paraguay en partido oficial y sólo empató con Argentina de local.
¿Dónde está el "jogo bonito"? Se preguntan todos, donde quedo ese exquisito trato del balón. Brasil tiene aún grandes jugadores dispersos por el planeta ¿Será tal vez que no encuentran cabida en el esquema de Dunga?
Lo cierto es que a pesar de los cambios tan radicales que ha sufrido el fútbol, donde muy a menudo no siempre gana el que mejor juega, todos extrañamos el otrora fútbol brasileño, que se convirtió en el emblema del fútbol lírico, ese que aún amamos muchos y está empezando a quedarse en el olvido.
