Wednesday, November 26, 2008

Un futuro sin presente


Por Manuel Navarro
La Razón
Pennsylvania

"La patria potestad es el conjunto de deberes y derechos que corresponden a los padres sobre las personas y bienes de los hijos, para su protección y formación integral..."
Esto es lo que dice el artículo 264 del Código Civil de la República Argentina. Todos sabemos que la Argentina se ha convertido en una fábrica de hacer jugadores de fútbol y cada vez más los cazatalentos y los equipos de Europa buscan llevarse a jugadores jóvenes, mayormente menores de edad ¿Por qué?
El jugador tiene el talento natural, es más fácil formarlo, educarlo, moldearlo a las necesidades del viejo continente.
Los menores de edad no tienen contratos profesionales, toda la POTESTAD, recae en los padres. ¿Qué hacen los cazatalentos? le ofrecen a los padres "x" cantidad de dólares o euros, trabajo para ellos, casa, educación y demás...Las familias de bajos recursos, ven en esto la posibilidad de salir del hoyo en el que se encuentran. ¿Quiénes pierden? Los clubes que invirtieron en su formación y hasta el mismo jugador que sin estar preparado, comienza una nueva vida en un ambiente ajeno a él.
Así jugadores argentinos como Fernando Forestieri o Mariano Insúa, fueron llevados a Europa, sin que sus clubes de origen tengan aún derecho a opinar sobre ello. El primero un formidable goleador, ya ha defendido a la selección italiana en torneos Sub-21.
Muchos jugadores sudamericanos y africanos, llegan a grandes clubes, cada vez con menos edad, muchísimos se quedan en el camino al profesionalismo y algunos en el más completo abandono.
La Roma hace poco a contratado a un brasileño de ¡9 años! Caio.
Este niño, el próximo año tendrá que cambiar de país, de costumbres, de idioma, para someterse a una estricta preparación, casi “frankestiana” para llegar a ser un ídolo romano y la salvación económica y social de sus familiares.
Su entorno dice que es muy bueno, su padre dice que “no es Pelé”.
Él dice que quiere ser zaguero “tengo fuerza para esa posición” reflexiona.
Todos opinan, muchos son los dedos acusadores, que lanzan cuestionamientos sobre esta práctica. El congreso brasileño, ya advirtió estos casos y presentará proyectos para evitar la venta indiscriminada al exterior de niños y adolescentes.
Sólo una política fuerte de los gobiernos y la FIFA, capaces de sancionar a los clubes que buscan reclutar niños talentos, cuyos

Monday, November 3, 2008

Diego a la Selección


Por Manuel Navarro
La Razón
Pennsylvania

La pregunta se la hacen todos en los últimos días ¿Podrá Diego Armando Maradona tener el mismo éxito en el seleccionado argentina, ahora como entrenador?
Es una moneda al aire. Maradona una de la mayores leyendas del fútbol, para mucho el mejor futbolista de todos los tiempos, se postuló, para hacerse cargo del seleccionado argentino, ante la renuncia de Alfio Basile.
Don Julio Grondona, el “capo” del fútbol rioplatense, le ha dado la oportunidad. Pero con cautela, rodeándolo de un grupo de personas que lo ayuden a controlar sus arranques de ego.
Diego tiene poca y adversa experiencia como DT. Su pasó fugaz por Mandiyú de Corrientes y Racing de Avellaneda, así lo indican, 23 juegos, 3 triunfos, 12 empates y 8 derrotas. Este es uno de los motivos, por los que muchos en la Argentina, tienen dudas sobre su capacidad para dirigir al cuadro albiceleste. Hay que agregarle además, lo que ya todos sabemos, su adicción a las drogas y sus arrebatos incontrolables.
¿Cuál es la ventaja de Maradona? Simple y sencillamente, todos los jugadores lo adoran.
Diego es una motivación para cualquier jugador, aunque no sea argentino.
Fue el que realzo la camiseta de la selección. Recuerdo las eliminatorias al Mundial de México 86. Maradona toda una luminaria, se enfrentaba a la dirigencia del Nápoli, para asistir a cualquier juego de Argentina, aún amistosos. Cruzaba el atlántico para jugar a media semana y regresaba a Nápoles para jugar el fin de semana.
Un partido inolvidable, fue frente a Colombia, El Campín de Bogotá era un lodazal, Argentina venció 3-1. Era increíble ver a Maradona, tirarse al suelo a marcar y quitar balones, la súper estrella les demostraba a sus compañeros la forma como debían defenderse sus colores. Y que decir en el mismo Mundial de México, donde él fue la gran figura, marcando el mejor gol de los mundiales, justamente a los ingleses (que unos años antes enfrentaron bélicamente por las Malvinas) y el gol con la mano, que se convirtió en el símbolo de la venganza contra el abuso de una potencia (Maradona también es un ídolo en Escocia e Irlanda, por esos goles). En el Mundial de Italia 90, jugó todo el mundial lesionado, así llevó al equipo a la final y aunque la perdió, nadie olvidará sus lágrimas por no darle a su Argentina, otro título mundial.
Estos y otros muchos detalles convirtieron a Diego es un estandarte del seleccionado.
Muchas voces se han hecho escuchar, Pelé, manifestó sus dudas, comparó la situación con la de Dunga (tampoco con experiencia como técnico) pero con su sarcasmo dijo que prefería a Dunga sobre Maradona como jugador (¿?) Marcelo Lippi, campeón con Italia en el 2006, por el contrario declaró que Diego tendrá éxito, por la motivación que ejerce sobre los jugadores; "Ya me imagino a los jugadores argentinos que lo escuchan con la boca abierta el día del primer entrenamiento: Diego es visto como un oráculo"
Lo cierto es que a pesar de su manera tan “especial” de ser, Maradona defiende y protege a los futbolistas. Dicen que en Mandiyú, un equipo pequeño y de provincia, él llevaba los balones, se preocupaba por la alimentación de sus dirigidos y cada vez que alguno hacia un gol, Diego les regalaba algo de sus pertenencias.
Desde Italia también se han escuchado otras voces, que cuando jugaba en Napoli, el que dirigía el equipo era Maradona y sus compañeros morían por su capitán.
Pero está claro que si Maradona quiere parar un equipo en la cancha sin escuchar a nadie y asume todas las decisiones, el fracaso estará más cerca que el éxito. Deberá escuchar a Bilardo y a Batista, que tienen mayor conocimiento táctico que él, controlar sus impulsos y armonizar con su cuerpo técnico.