
Por Manuel Navarro
La Razón
Pennsylvania
"La patria potestad es el conjunto de deberes y derechos que corresponden a los padres sobre las personas y bienes de los hijos, para su protección y formación integral..."
Esto es lo que dice el artículo 264 del Código Civil de la República Argentina. Todos sabemos que la Argentina se ha convertido en una fábrica de hacer jugadores de fútbol y cada vez más los cazatalentos y los equipos de Europa buscan llevarse a jugadores jóvenes, mayormente menores de edad ¿Por qué?
El jugador tiene el talento natural, es más fácil formarlo, educarlo, moldearlo a las necesidades del viejo continente.
Los menores de edad no tienen contratos profesionales, toda la POTESTAD, recae en los padres. ¿Qué hacen los cazatalentos? le ofrecen a los padres "x" cantidad de dólares o euros, trabajo para ellos, casa, educación y demás...Las familias de bajos recursos, ven en esto la posibilidad de salir del hoyo en el que se encuentran. ¿Quiénes pierden? Los clubes que invirtieron en su formación y hasta el mismo jugador que sin estar preparado, comienza una nueva vida en un ambiente ajeno a él.
Así jugadores argentinos como Fernando Forestieri o Mariano Insúa, fueron llevados a Europa, sin que sus clubes de origen tengan aún derecho a opinar sobre ello. El primero un formidable goleador, ya ha defendido a la selección italiana en torneos Sub-21.
Muchos jugadores sudamericanos y africanos, llegan a grandes clubes, cada vez con menos edad, muchísimos se quedan en el camino al profesionalismo y algunos en el más completo abandono.
La Roma hace poco a contratado a un brasileño de ¡9 años! Caio.
Este niño, el próximo año tendrá que cambiar de país, de costumbres, de idioma, para someterse a una estricta preparación, casi “frankestiana” para llegar a ser un ídolo romano y la salvación económica y social de sus familiares.
Su entorno dice que es muy bueno, su padre dice que “no es Pelé”.
Él dice que quiere ser zaguero “tengo fuerza para esa posición” reflexiona.
Todos opinan, muchos son los dedos acusadores, que lanzan cuestionamientos sobre esta práctica. El congreso brasileño, ya advirtió estos casos y presentará proyectos para evitar la venta indiscriminada al exterior de niños y adolescentes.
Sólo una política fuerte de los gobiernos y la FIFA, capaces de sancionar a los clubes que buscan reclutar niños talentos, cuyos

