Por Manuel Navarro
Diario La Razón
Pennsylvania
Enero 2008
Thomas Friedman, es uno de los periodistas más respetados e influyentes del mundo. Ha ganado tres premios Pulitzer. Es autor de "La tierra es plana".
Nos plantea que en un “mundo globalizado” (valga la redundancia, “un globo globalizado”) donde todos podemos acceder a cualquier tipo de conocimiento e información en escasos segundos, aunque parezca paradójico, el mundo se ha empequeñecido, las distancias se han acortado, y lo más importante, si no estamos preparados, seremos aplastados por esta asombrosa era de la prosperidad y la innovación.
El fútbol también forma parte de esta globalización. Ahora podemos estar al tanto de todo lo que ocurre en esta parte del Universo, en contados instantes.
Hace 30 años un pibe de 15 años debutaba en la elite profesional de Argentina, un tal Diego Armando Maradona, hacia su aparición en Argentinos Juniors. Al día siguiente los medios de comunicación impresos, lo informaban en una sola línea de comentario... "El chico Maradona, parece que es un buen jugador".
Maradona, para muchos el mejor futbolista de todos los tiempos, tuvo que esperar 5 años, para poder ser traspasado a un club grande, Boca Juniors y un año más para poder salir del país.
Actualmente, en esta globalización cada vez más, los mejores y más jóvenes jugadores de los países menos desarrollados, pasan a engrosar las nóminas de los mejores equipos del mundo, o en todo caso de los equipos que esten dispuestos a pagarles cuantiosas sumas de dinero.
Los Messi, Agüero o Banega, son los objetivos de clubes europeos, que buscan llevárselos desde muy jóvenes, para moldearlos, educarlos y tener un colchón de casi 10 años, para "explotarlos".
Si hoy, Maradona, debutara, y todo el mundo viera como en la primera pelota que tocó, le hizo un túnel a un rival, no duraría ni dos semanas en su club, sería el deseo mayor de los millonarios del fútbol.
Argentina es uno de los mayores exportadores de futbolistas. Hay muchos que siendo menores de edad, amparados en la “Patria Potestad” son llevados a clubes de Europa. Según el artículo 264 del Código Civil argentino, esto le da el derecho a los padres de tomar decisión por el bien de sus hijos. Los menores de edad no tienen contratos profesionales, toda la POTESTAD , recae en los padres. ¿Qué hacen los cazatalentos? le ofrecen a los padres "x" cantidad de dólares o euros, trabajo para ellos, casa, educación y demás...Las familias de bajos recursos, ven en esto la posibilidad de salir del hoyo en el que se encuentran. ¿Quiénes pierden? Los clubes que invirtieron en su formación y hasta el mismo jugador que sin estar preparado, comienza una nueva vida en un ambiente ajeno a él.
Este es el caso de Fernando Forestieri, argentino de las divisiones menores del Boca Juniors y que fue llevado por sus padres y representante al Genoa de Italia. Hoy Forestieri, juega en la Serie A, para el Siena y representa a Italia en torneos sub 19.
Durante la Interliga, donde clasificarían los dos restantes representantes mexicanos a la Copa Santander Libertadores, el Cruz Azul hizo noticia haciendo debutar a un adolescente de 14 años, Martín Galván ¿Un fenómeno? No, un jugador que se perfila como un posible crack ¿Por qué lo hicieron debutar? Para evitar la “Patria Potestad” y tener derechos para hacerle un contrato profesional. Sin importarles que al jugar con adultos podría lesionarse. Lo importante era asegurarlo.
Ya no interesan las nacionalidades. Así cada vez con mayor frecuencia vemos, que muchos seleccionados tienen entre sus filas a jugadores que no nacieron en sus tierras. Aún las grandes potencies mundiales europeas hacen uso de ellos. Si usted recuerda, el ultimo mundial en Alemania 2006, el seleccionado local tenía jugadores como Lucas Podolski y Miroslav Klose, nacidos en Polonia o Gerald Asamoah nacido en Ghana. Un caso curioso ocurre con Francia, donde jugadores nacidos en sus colonias, como Jocelyn Angloma, Lilian Thuram, nacidos en la Isla Guadalupe, Makelele y Vieira nacidos también en África, han sido y son parte de Le Bleus.
El Internazionale de Italia, juega semanalmente con sólo uno o dos jugadores italianos. En Qatar, pretendían, pagarle a determinados jugadores, para que se nacionalicen y jueguen por su seleccionado. Es por eso que, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no hace mucho expuso la necesidad de limitar el cupo de extranjeros en los equipos, (sobre todo si son brasileños) ya que para evitar el cupo, se nacionalizan, por lo que no es de extrañar que en seleccionados como Croacia o Japón, aparezca algún paisano de Pelé.
En este "mundo globalizado", los grandes tentáculos del fútbol poco a poco, están absorbiendo y desangrando a los países de Latinoamérica y África, productores de jóvenes talentos. Muchos adolescentes africanos, son llevados a Europa, la gran mayoría no llegan al profesionalismo y son abandonados a su suerte. La FIFA, ya demostró su incomodidad y su punto de vista, pero los intereses económicos son tan grandes que este “tráfico” de jóvenes, seguirá incrementándose, sólo hasta que se haga una legalización internacional que ponga coto a esta odisea y se sancione con rigor a los que aprovechándose de las necesidades económicas y los sueños de estos jovencitos, los obligan a madurar prematuramente, cortándoles etapas necesarias de su crecimiento y formación.
Tuesday, February 5, 2008
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